VALLE DE NURIA Y PARQUES DE LA GARROTXA Y CADI
La ruta del valle de Nuria
también puede denominarse del románico catalán, de los parques
naturales de la Garrotxa y Cadi-Moixeró o de las estaciones de esquí,
porque de todo eso encontraremos en el viaje, lugares para disfrutar de
la naturaleza, poblaciones con un rico El diseñó el primer prototipo, lo
construyó y encima lo probó con éxito en junio de 1859 en las aguas
del puerto de Barcelona. Pero nadie le hizo caso y murió sin pena ni
gloria en 1885. Un paseo por el pueblo si el día es soleado parece lo
más indicado. Después hay que tomar la N-260 (Portbou-Biescas),
el llamado eje pirenaico, en sentido Olot para abandonar la comarca de
Alt Empordà y entrar en la Garrotxa, una de las comarcas catalanas más
interesantes desde el punto de vista artístico. Naturaleza y arte románico
se unen formando estampas de gran plasticidad. El primer ejemplo lo
encontramos en Besalú, población medieval, declarada conjunto histórico
artístico en 1966, que cuenta con un amplio catalogo de monumentos. Los
más significativos son el monasterio de Sant Pere, el puente románico
de forma angular, la iglesia de Sant Vicenç, el edificio de la Curia
Real, la casa de los Baños del barrio judío y la plaza Mayor
porticada, además de completar la visita con un tranquilo paseo. Cerca
de Besalú, al norte, se encuentra una buena El emplazamiento del pueblo resulta más
atractivo gracias a la situación de la iglesia de Sant Salvador, en un
extremo de la pared. Castellfollit se encuentra en el extremo noriental
del parque natural de los volcanes de la Garrotxa, una de las zonas más
hermosas e inéditas de la red de espacios naturales nacionales.
Recorrer estos parajes supone descubrir uno de los pocos rincones volcánicos
con los que cuenta la península. Recordemos que también en el Campo de
Calatrava, en la provincia de Ciudad Real se halla otro importante
enclave volcánico. Para conocer bien el parque natural lo mejor es
acercarse a la Casa de los Volcanes, en Olot, donde se encuentra el
centro de información y administración del espacio. La característica
principal de la zona son los fuertes contrastes que se aprecian desde
cualquier lugar, con suaves valles de rica vegetación de ribera y árboles
frutales y cultivo, chozas levantadas con lava volcánica y
abruptos perfiles, como los de las sierras de Sant Julià del Mont y El
Corb. La mayoría de los conos volcánicos presentan un buen nivel de
conservación y en casi todos ellos es visible el cráter. Las mejore
vías de comunicación para observar estos fenómenos naturales son las
carreteras de Olot a Batest y a Santa Pau. Otra excursión opcional que
se presenta en Olot es la de recorrer en bicicleta de montaña el
trazado de la vieja línea ferroviaria de vía estrecha construida a
finales del siglo XIX y principios del XX, que unía la capital de la
comarca y la capital de la provincia, es decir Olot y Gerona. Ahora se
pretende crear una ruta La senda de hierro se puede tomar muy cerca de la Casa de los Volcanes o del pueblo de La Serra, en la carretera de Vic. El trayecto es largo, cerca de 110 kilómetros, ida y vuelta, hasta Gerona, pero una pequeña vuelta de unos cuantos kilómetros promete interés y bellos paisajes. Pero el objetivo del viaje es el de ofrecer estas posibilidades como excursiones facultativas y no como paradas obligadas dentro de la ruta, porque la misma tan sólo repasa el sector norte del parque natural ( Castellfollit, Sant Joan LesFonts y Olot). En Sant Joan conviene detenerse ante el monasterio benedictino y la casa-fortaleza de Juvinyà, uno de los pocos ejemplos de románico civil que se conservan en buen estado en Cataluña. Antes de continuar por la C-153 hasta el cruce de Camprodón-Sant Joan de les Abadesses, merece la pena bajar hasta Olot para repasar con calma toda la riqueza que guarda esta población, famosa por muchas cosas, pero sobre todo por su rica gastronomía del cerdo. En Olot no busque monumentos románicos, porque no los hay, la ciudad medieval fue destruida por los terremotos de 1427 y 1428, en cambio su patrimonio renacentista, neoclásico y barroco es muy importante. Lo mejor de todo está en la iglesia parroquial de Sant Esteve, con precioso retablo barroco instalado en la capilla de El Roser; en el convento del Carmen, en la iglesia de Santa María del Tura y en el viejo hospicio diseñado por el madrileño Ventura Rodríguez, actual museo comarcal. Sepa que toda la información sobre el parque natural de la Garrotxa la encontrará en la Casa dels Volcans, aquí, en Olot. De nuevo en la C-153 y tras pasar por el puerto de Capsacosta se llega al cruce dela C-151 ( Ripoll-Francia). En este punto hay que girar a la derecha hacia Camprodón, cuna del inolvidable maestro Isaac Albeniz, autor de cinco operas, además de operetas, zarzuelas, obras orquestales y colecciones pianísticas, cuentan que a los 4 años dio su primer concierto. Camprodón se encuentra en tierras de la comarca del Ripollès y dispone de un bello casco urbano medieval, con el monasterio de Sant Pere y el puente Nuevo como elementos monumentales más representativos. La abadía, levantada en el siglo XII, presenta una planta de cruz latina con cinco ábsides cuadrados y una bella torre, de las muchas que se pueden ver a lo largo de la ruta. El puente salva las aguas del río Ter y es de único ojo. No deje de probar sus ricos embutidos y galletas. En 1969 se incorporó al término municipal de Camprodón la localidad de Beget, perteneciente a la comarca de la Garrotxa, con su correspondiente templo románico de torre de varios pisos y una hermosa talla del siglo XII, conocida como la Majestad de Beget, con túnica y corona. Para llegar a este lugar, en lo más alto de la comarca, hay que pasar cerca de otros pueblos con importantes restos románicos, como Mollò, de esbelto campanario de cinco pisos y Rocabruna, con interesante iglesia dedicada a Sant Feliu. Si se quiere agotar las baterías de la videocámara, tome la carretera de Mollò al puerto de Ares ( 1540 m.) y descubrirá un insólito paisaje, el de la sierra de la Fembra Morta. Al otro lado de estas cumbres se encuentra la estación invernal de Vallter 2000, con acceso por la carretera de Camprodón a Llanars y Setcases, final del trayecto. |